Gastos emocionales: Aprende a controlar y reconocer compras innecesarias

Los gastos emocionales son aquellos que se realizan cuando las personas intentan llenar un vacío o mejorar un sentimiento negativo, por lo que son adquisiciones que no se necesitaban y que tampoco estaban planeadas.
Durante esta etapa, nos dejamos llevar por la parte emocional, en vez de la racional, evitando hacer una correcta planificación. Asimismo, existen diversos tipos de gastos emocionales.
Compras por consuelo
Estas compras son inversiones emocionales que hacemos al buscar alivio o apoyo en momentos de malestar y nos urge una gratificación inmediata. Esta se puede dar por tristeza, insatisfacción o estrés. Esto genera un bienestar temporal, sin considerar si realmente necesitamos lo que hemos gastado.
¿Qué hacer?
- Identifica y reconoce tus emociones antes de hacer una compra.
- Analiza si es necesaria o resolverá el problema que tienes.
Gastos excesivos por celebraciones
Las compras emocionales durante las celebraciones, como un aumento o ascenso, pueden llevar a gastos excesivos. Este comportamiento, a menudo, está relacionado con estados de ánimo como la euforia y éxito, donde las personas compran de forma descontrolada subestimando su capacidad financiera
¿Qué hacer?
- Ser consciente del impacto a largo plazo.
- Planificar la distribución del dinero para celebrar sin excesos.
Gastos por evitar problemas
Son los gastos que se dan de manera esporádica para solucionar un problema emocional, pero que en el fondo encubren una deuda de por medio.
¿Qué hacer?
- Enfrenta los problemas directamente.
- Busca apoyo para entender las causas encubiertas que te llevan a estos gastos.
Gastos por necesidad de pertenencia o validación
En este caso son los gastos que efectuamos por encajar en grupo social, por el miedo al rechazo o la necesidad de aceptación.
¿Qué hacer?
- Reconocer el origen de esta emoción
- Trabajar en la autoaceptación
Finalmente, el “profe” Marco Loret de Mola recomendó gestionar mejor las emociones y, de ser necesario, buscar ayuda de un psicólogo.