Anemia y bajo rendimiento escolar: señales de alerta y qué hacer a tiempo

Descubre la relación entre anemia y bajo rendimiento académico. Además, conoce estas recomendaciones para detectar señales tempranas y actuar a tiempo en casa y en el colegio. Foto: captura.
El cansancio en clases, el sueño constante y la falta de concentración pueden tener una causa silenciosa. En Más conectados se abordó la relación entre la anemia y el rendimiento escolar, un problema que afecta a miles de niños en el país y que puede dejar secuelas irreversibles si no se trata a tiempo.
Durante el programa se explicó por qué esta condición no solo impacta en la energía diaria, sino también en el desarrollo cerebral y el aprendizaje.
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¿QUÉ ES LA ANEMIA Y POR QUÉ AFECTA EL APRENDIZAJE?
La anemia es la disminución de glóbulos rojos en la sangre. Estas células transportan oxígeno a todo el cuerpo. Cuando bajan, el cerebro recibe menos oxígeno.
“La anemia es una disminución de los glóbulos rojos en la sangre, los glóbulos rojos son los encargados de llevar oxígeno y otros nutrientes al cuerpo, al disminuir evidentemente las funciones de los órganos principalmente la del cerebro se dañan y lo importante es que son irreversibles también”, explicó el médico hematólogo Frank de la Cruz Armijo, de la Clínica Javier Prado.
“Al no llegar el oxígeno al cerebro, el sistema nervioso, las neuronas, en corto se mueren, no se desarrollan, al tener menos neuronas el niño tiene menor capacidad de aprendizaje”, aclaró el especialista sobre la consecuencia principal.
Esto puede traducirse en bajo rendimiento, dificultad para concentrarse e incluso repetición del año escolar.
CIFRAS QUE PREOCUPAN EN EL PERÚ
En el país, más del 40 % de niños entre 1 y 5 años tiene anemia. Es decir, 4 de cada 10 menores enfrentan esta condición.
El especialista recordó que no solo influye la alimentación. También pesan factores como el acceso a agua potable, desagüe y servicios básicos. Todo forma parte de la calidad de vida que ayuda a prevenir la enfermedad.
SÍNTOMAS QUE LOS PADRES Y DOCENTES DEBEN IDENTIFICAR
Los primeros cambios pueden ser sutiles. Los padres deben observar el comportamiento habitual de sus hijos. Si notan variaciones en su energía o desempeño, es momento de alertarse.
Entre los síntomas más frecuentes están el sueño excesivo, la fatiga y la falta de ganas para realizar actividades. Cuando el niño se queda dormido en clase o luce muy apagado, puede ser una señal tardía.
“La consecuencia más grave es la repercusión neurológica. Es irreversible en el niño”, advirtió el especialista.
También señaló que la anemia afecta el sistema inmune y reduce la efectividad de las vacunas.
ALIMENTACIÓN: ERRORES COMUNES EN CASA
Muchos padres creen que dar grandes cantidades de lácteos es suficiente. Sin embargo, el exceso de calcio dificulta la absorción de hierro.
Sobre la sangrecita o el hígado, el especialista fue directo: “No es suficiente” cuando el niño ya tiene diagnóstico de anemia. En esos casos se requiere suplemento de hierro bajo indicación médica.
Además, recomendó evitar el consumo excesivo de café, infusiones y gaseosas en los menores. Estos productos reducen la absorción de hierro.
Una buena estrategia es acompañar alimentos ricos en hierro con vitamina C natural, como frutas cítricas.
MENSTRUACIÓN ABUNDANTE Y ADOLESCENCIA
En el caso de las adolescentes, una menstruación que supera los siete días o que incapacita debe evaluarse. Puede causar anemia y explicar el cansancio constante.
“Una menstruación abundante puede poner en anemia a la paciente”, precisó el médico.
En los adolescentes que realizan ejercicio intenso sin supervisión también puede aparecer anemia. El hierro se consume y, sin control adecuado, el cuerpo no logra compensarlo.
¿CUÁNDO INTERNAR Y CUÁNDO SE RECUPERA?
Un niño puede requerir hospitalización si la hemoglobina baja de 8 o si existe sangrado severo.
El tratamiento con hierro debe mostrar respuesta en dos semanas. El control continúa al mes, al tercer mes y al sexto mes. Recién allí se considera completado el tratamiento.
El especialista insistió en no automedicar. El exceso de hierro puede causar problemas gastrointestinales.
La recomendación final fue clara: chequeos anuales, atención a los cambios de conducta y consulta médica ante cualquier duda. Detectar la anemia a tiempo puede marcar la diferencia en el desarrollo y el futuro de los niños.
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