Regreso a clases: cómo ordenar el sueño y la rutina sin estrés en casa

En "Más conectados" explicamos cómo ajustar el sueño, ordenar las mañanas y organizar las tareas escolares para un regreso a clases sin estrés en casa. Foto: captura.
El retorno a clases cambia horarios, hábitos y dinámicas familiares. En Más conectados se abordó cómo ajustar el sueño, organizar las mañanas y fomentar la autonomía de niños y adolescentes sin gritos ni tensiones. El objetivo es claro: empezar el año escolar con orden y bienestar en casa.
Rocío Marthans Fuerman, psicóloga clínica y psicoterapeuta, explicó que el cambio no puede ser brusco. Las vacaciones duran meses y la etapa escolar también. Por eso, la transición requiere planificación.
[Lee también: Regreso a clases: consejos para elegir un buen plan de internet y evitar cobros indebidos]
AJUSTE GRADUAL DEL SUEÑO
El primer paso es regular la hora de levantarse. La especialista recomendó empezar dos semanas antes del inicio de clases. Si el adolescente se despierta a las 10:00 a. m., debe adelantar el horario 15 o 30 minutos cada pocos días.
“Entonces que el levantarse sea gradual, porque todo proceso de cambio tiene que ser gradual”, sostuvo Marthans.
Muchos escolares se levantan entre las 5:00 a. m. y 6:00 a. m. para ingresar a las 7:00 a. m. u 8:00 a. m. Si el cuerpo no se adapta antes, el impacto es fuerte. El orden en el descanso influye en la energía, la concentración y el ánimo.
MAÑANAS SIN GRITOS NI APUROS
El desayuno no debe ser una carrera. El cortisol, hormona que activa el cuerpo en la mañana, ya cumple su función natural. Si los padres apuran o gritan, el estrés aumenta y afecta la digestión.
La especialista advirtió que despertar con angustia altera el inicio del día. Los adultos deben organizar el tiempo y prever todo la noche anterior. Uniforme listo, mochila preparada y útiles revisados.
Un saludo afectuoso cambia el ambiente. Un abrazo activa la oxitocina y mejora la disposición para el colegio.
MENOS PANTALLAS EN LA NOCHE
El uso de dispositivos electrónicos antes de dormir interfiere con el descanso. La luz activa el cerebro y eleva el cortisol cuando debería aumentar la melatonina. “El cerebro adolescente y del niño todavía está en formación”, comentó la especialista.
Por eso, el celular no puede apagarse de forma abrupta. El menor necesita una rutina previa. Lavarse los dientes, preparar el uniforme y dejar lista la mochila ayudan a desconectarse de forma natural.
Ver una película conocida o leer puede facilitar el sueño. Las series de intriga activan los procesos cognitivos y retrasan el descanso.
ORGANIZACIÓN Y RESPONSABILIDAD DESDE CASA
La preparación escolar no se limita a comprar útiles. Los hijos deben participar en ese proceso. Acompañar a los padres a adquirir materiales les permite entender el valor del dinero y asumir responsabilidades.
Si el niño organiza su caja de témperas o sus cuadernos, sabrá dónde está cada cosa. Eso evita olvidos y conflictos en el aula.
La rutina también incluye el momento de estudiar. La recomendación es empezar por la tarea más difícil, luego la intermedia y al final la más sencilla. Además, las pausas son necesarias. En el estudio, como en el trabajo, existen pausas activas.
“Al mal paso, darle prisa”, recordó la especialista. Si una tarea se asigna para dos semanas, es mejor avanzar cuanto antes. Así se reduce la incertidumbre y se evita la acumulación.
Las reglas claras dan seguridad. El exceso de autoritarismo genera defensa en el adolescente. La incertidumbre lo altera. Anticipar horarios y acuerdos reduce conflictos.
La familia marca la pauta. Orden, anticipación y afecto permiten un regreso a clases más tranquilo. La meta no es solo cumplir horarios, sino sostener una rutina saludable durante todo el año escolar.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
























