Obesidad infantil: señales de alerta y hábitos clave para prevenirla en casa

La alimentación diaria y los hábitos familiares influyen en el peso de los niños. En "Más conectados" se presentaron señales de alerta y recomendaciones simples para prevenir la obesidad infantil. Foto: captura.
La obesidad infantil se ha convertido en una preocupación creciente en muchas familias. En Más conectados, se abordó este tema con recomendaciones prácticas para identificar señales de alerta y promover hábitos saludables desde la niñez. El espacio explicó cómo la alimentación diaria, la actividad física y el entorno familiar influyen directamente en el peso y la salud de los niños.
El problema no solo afecta al Perú. Las cifras a nivel mundial muestran un aumento sostenido del sobrepeso y la obesidad en la infancia. Según explicó el endocrinólogo pediatra Óscar Espinoza Robles, del Instituto Nacional de Salud del Niño de Breña, el impacto también se proyecta en la vida adulta.
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“Alrededor de 107 millones de niños y adolescentes en el mundo sufren de sobrepeso obesidad. De ese porcentaje, alrededor del 35 % van a ser adultos obesos”, señaló.
El especialista también advirtió sobre la relación entre obesidad y enfermedades metabólicas. “La cifra calculada para el 2035 es alrededor de 400 millones de pacientes con la diabetes, a causa de la obesidad”, explicó el especialista.
EL DESAYUNO Y LOS HÁBITOS QUE EMPIEZAN EN CASA
Uno de los puntos clave para prevenir el sobrepeso infantil es la rutina alimentaria en el hogar. Antes, el desayuno se tomaba en familia y con calma. Hoy el ritmo de vida cambia esa dinámica. Muchos niños salen de casa sin desayunar o consumen alimentos procesados de manera rápida.
Espinoza explicó que esta práctica afecta el desarrollo infantil. “No toman un desayuno adecuado que es el alimento más importante del día para un niño específicamente que está en crecimiento”, reflexionó el especialista.
Los especialistas recomiendan un desayuno balanceado con proteínas, frutas y alimentos naturales. El objetivo es evitar productos ultraprocesados y harinas refinadas que elevan el consumo de azúcar.
PREMIOS CON COMIDA CHATARRA: UN HÁBITO QUE CONVIENE EVITAR
Muchos padres utilizan la comida como recompensa por buenas notas o comportamientos. Sin embargo, esta práctica refuerza el consumo de productos poco saludables.
“Estos premios no deberían de existir”, aclaró el endocrinólogo. En su lugar, sugirió actividades familiares que promuevan bienestar físico y emocional.
“Por ejemplo, salir con el niño, lo que ya no se hace, salir a caminar, a pasear, ir al parque con el niño”, sostuvo el especialista.
SEÑALES DE ALERTA QUE LOS PADRES DEBEN OBSERVAR
El aumento de peso no es la única señal que requiere atención. Existen indicadores físicos que pueden advertir problemas metabólicos.
Uno de ellos es la aparición de manchas oscuras en el cuello o en zonas de pliegue de la piel. Esta condición se conoce como acantosis nigricans y está relacionada con niveles elevados de insulina.
“Eso ya es un signo de alarma. Y eso me está diciendo que esto ya es un problema crónico”, explicó el especialista. En estos casos, recomendó acudir al pediatra para una evaluación completa y derivación al endocrinólogo.
LA OBESIDAD INFANTIL TAMBIÉN ES UN PROBLEMA FAMILIAR
El tratamiento no se limita al niño. El entorno familiar cumple un rol decisivo en la prevención y el control del peso.
“La obesidad no es algo individual, es algo familiar, es un contexto social”, afirmó Espinoza. Por eso, los cambios deben empezar en casa. La lista de compras, los horarios de comida y las actividades físicas influyen en el resultado.
El especialista señaló que los primeros años de vida son determinantes. Los niños que no consumen golosinas ni productos procesados durante sus primeros años tienen menos interés por estos alimentos en el futuro.
ACTIVIDAD FÍSICA Y MENOS PANTALLAS
Otro factor que influye en el aumento de peso es el sedentarismo. El exceso de tiempo frente a pantallas limita la actividad física y aumenta la ansiedad en los niños.
El especialista explicó que esta combinación puede generar más hambre y alterar el descanso nocturno.
Por esa razón, recomendó actividades al aire libre y caminatas diarias. Incluso pequeños recorridos cerca del hogar pueden marcar una diferencia en la salud infantil.
CUÁNDO BUSCAR AYUDA PROFESIONAL
Si un niño presenta aumento de peso constante, manchas oscuras en la piel o hábitos alimentarios desordenados, lo recomendable es acudir al pediatra. El tratamiento puede involucrar nutricionistas, psicólogos y otros profesionales de la salud.
El objetivo es construir hábitos sostenibles que beneficien al niño y a toda la familia.
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