Aprende a crear un biohuerto hidropónico en casa y cultiva tus propios alimentos saludables

En "Más conectados", se presentó una guía práctica para crear un biohuerto hidropónico en casa, una alternativa accesible que permite cultivar verduras y hierbas aromáticas, ahorrar agua y mejorar la alimentación familiar desde espacios pequeños. Foto: captura.
Tener verduras frescas en casa ya no es un lujo ni requiere grandes espacios. En Más conectados, se explicó paso a paso cómo implementar un biohuerto hidropónico en el hogar, una alternativa práctica que permite producir hortalizas sin tierra, ahorrar agua y asegurar alimentos más limpios para la mesa diaria.
Durante el espacio, el especialista del INIA, Manuel Ocas Saavedra, compartió recomendaciones sencillas para que cualquier persona pueda empezar desde cero, con materiales básicos y sin necesidad de amplios conocimientos técnicos. La propuesta apunta a fortalecer la alimentación saludable y a reconectar a las familias con el origen de sus alimentos.
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¿QUÉ ES UN BIOHUERTO HIDROPÓNICO Y POR QUÉ IMPLEMENTARLO EN CASA?
Un biohuerto hidropónico es un sistema de producción que permite cultivar hortalizas sin suelo. En lugar de tierra, las raíces crecen directamente en una solución nutritiva que aporta todos los elementos que necesita la planta.
Entre sus principales beneficios destaca el ahorro de agua, ya que funciona como un sistema cerrado. Según se explicó en el programa, el consumo hídrico se reduce de forma considerable, porque el líquido no se pierde y solo se repone lo que la planta absorbe. Además, permite producir más en menos espacio, lo que lo vuelve ideal para departamentos, balcones o azoteas.
También ofrece mayor control sobre los nutrientes, lo que se traduce en cultivos más uniformes y sanos.

PASO A PASO: ASÍ PUEDES EMPEZAR TU BIOHUERTO
El proceso inicia con un almácigo. Para ello solo se necesita una bandeja, arena fina de río y semillas. Estas se colocan en pequeños surcos y se riegan con suavidad, siempre con agua potable. El riego debe realizarse por la mañana y por la tarde, sin encharcar.
Luego de unos 12 a 15 días, cuando aparecen las primeras plántulas, se retiran con cuidado para conservar las raíces. Estas se envuelven con una pequeña esponja y pasan al primer trasplante, donde ya entran en contacto con la solución nutritiva.
Sobre este punto, se explicó cómo preparar la mezcla: por cada litro de agua se añaden cinco mililitros de solución A y cinco mililitros de solución B. La primera aporta macronutrientes y la segunda incluye micronutrientes como el hierro.
Una vez lista, la solución se coloca en el recipiente y las raíces permanecen siempre sumergidas. No es necesario cambiar el agua; solo se repone cuando baja el nivel.

¿QUÉ PUEDES CULTIVAR Y CÓMO APROVECHARLO?
Este sistema resulta ideal para hortalizas de hoja como lechuga, espinaca, acelga y cebollita china, además de plantas aromáticas como romero, hierbabuena, toronjil o culantro. Incluso es posible producir fresas, arándanos y frambuesas.
Un detalle práctico es que muchas plantas permiten varios cortes. Por ejemplo, la cebolla puede podarse y volver a brotar, lo que extiende su aprovechamiento en la cocina.
Además, este método ofrece la tranquilidad de consumir alimentos sin pesticidas y cultivados en casa, algo que suma valor a la alimentación diaria.
UNA ALTERNATIVA QUE YA LLEGA A MÁS FAMILIAS
Desde el sector agrario se impulsa esta tecnología con capacitaciones en distintas regiones del país. Solo el año pasado, cerca de 5000 personas aprendieron a implementar estos biohuertos, muchos de ellos ya con resultados en sus propios hogares.
La experiencia también se plantea como una oportunidad educativa para niños y jóvenes, quienes pueden participar del proceso y valorar el esfuerzo que implica producir alimentos.

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