Come con calma y respira mejor: aprende cómo tu forma de respirar influye en la digestión y el estrés

"Más conectados" explicó por qué comer apurados afecta el sistema nervioso y cómo respirar unos segundos antes del almuerzo puede marcar una gran diferencia en la salud diaria. Foto: captura.
En Más conectados, se abordó un tema que muchas personas pasan por alto en su rutina diaria: la respiración y su impacto directo en la digestión, el estrés y el bienestar general. A partir de situaciones cotidianas como almorzar apurados, comer frente al celular o pasar gran parte del día en tensión, el programa puso sobre la mesa una pregunta clave: ¿respiramos bien y en el momento adecuado?
Durante la conversación, se explicó que nadie nos enseña a respirar de manera consciente desde pequeños, pese a que esta función resulta esencial para regular el sistema nervioso y preparar al cuerpo para procesos tan importantes como comer y descansar. Más adelante, se sumó al diálogo Salvatore Liberti, entrenador de respiración, quien remarcó un punto central: “Nadie nos enseña. Nadie nos enseña cómo usar esta función fisiológica, que es la clave para controlar la mente, para tranquilizar el sistema nervioso y primer paso en nuestro camino de bienestar. O sea, tú puedes probar terapias, psicología, yoga, ejercicio, pero todo empieza con la respiración”.
[Lee también: "Más conectados": conoce la programación de hoy, lunes 2 de febrero]
¿POR QUÉ COMER APURADOS AFECTA TODO EL CUERPO?
Muchas personas almuerzan de pie, frente a la computadora o con el celular en la mano. “¿Cuánta gente conoces que come en su escritorio corriendo, parado, apurado, en el celular, viendo YouTube? Y tomarse el tiempo de respirar hasta solamente 20, 30 segundos antes de comer puede cambiar completamente la experiencia de recibir el alimento”, comentó Salvatore.
Respirar antes de comer no solo ayuda a relajarse. También prepara al cuerpo para digerir mejor. El especialista explicó que el sistema nervioso tiene dos modos principales: uno asociado al descanso y otro vinculado al estrés. Cuando vivimos acelerados, predomina el segundo.
“Vamos a hablarlo de temas un poco más científicos. Tenemos nuestro sistema nervioso autonómico que tiene dos configuraciones. El sistema parasimpático y el simpático (…) La mayoría de la gente se pasa la mayoría de su día en este sistema simpático”, informó el especialista
En ese estado, el organismo prioriza la supervivencia y deja en pausa funciones clave como la digestión. “Entonces, cuando comes en este estado, la comida entra en el estómago y el estómago no está listo para digerirlo, entonces no absorbe los nutrientes y hasta te causa una reacción más fuerte de insulina que te puede llevar a la prediabetes diabetes”, sostuvo.

UN EJERCICIO SIMPLE PARA HACER ANTES DE ALMORZAR
Si solo cuentas con unos minutos para comer, puedes aplicar una técnica breve de respiración. Salvatore compartió una práctica sencilla que se puede realizar sentado: “Vamos a comenzar simplemente sentándonos bien derechitos, piernas en el piso y vamos a cerrar los ojos… empiezas a inhalar profundamente por la nariz y exhalas lentamente por la boca”.
Luego indicó llevar las manos al abdomen y respirar con la “panza”, no con los hombros: “En tu próxima inhalación, te invito a tomar el aire por la nariz y a la misma vez a inflar el abdomen”
Tras repetir varias veces, propuso sumar una exhalación con vibración: “En la exhalación vamos a tararear, a hacer una vibración con nuestra garganta”.
Según explicó, este ejercicio ayuda a relajar hombros, frente y mandíbula, y permite que el cuerpo entre en un estado de mayor calma antes de comer.
OXÍGENO, DIÓXIDO DE CARBONO Y MANEJO DEL ESTRÉS
La respiración no solo oxigena las células. También entrena la tolerancia al estrés. “La oxigenación es sumamente importante para el sistema nervioso, para las células. Y también igual de importante es el dióxido de carbono”, precisó.
Añadió que la sensación de falta de aire se relaciona con la acumulación de dióxido de carbono y no con la ausencia de oxígeno. Por eso, practicar pausas y retenciones breves de respiración permite cambiar la respuesta del cuerpo frente al pánico y la ansiedad. “Entonces, no se trata de solamente inhalar más, pero es entrenar estos aguantes de respiración para encontrar la paz”, comentó.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:




















