Voluntarias de Cuna Más fomentan buenas prácticas de crianza para desarrollo de la primera infancia

Programa Cuna Más resalta labor de madres guía como Katty Orellano, quienes refuerzan el cuidado infantil con capacitación permanente y acompañamiento familiar. Foto: Midis.
El llanto, los berrinches y la resistencia de niñas y niños menores de 36 meses al ingresar a un centro infantil son desafíos frecuentes para padres y cuidadores. Ante esta situación, Katty Orellano Carrasco, técnica en Enfermería y voluntaria del Programa Nacional Cuna Más, recomendó aplicar la estrategia ORE: observar, responder y esperar.
Orellano, madre guía del CIAI Pequeños Aprendices de Motupe, en Lambayeque, destacó que la orientación y experiencia de las actoras comunales capacitadas por el Estado fortalecen el cuidado y desarrollo de la primera infancia. Con más de cinco años en Cuna Más, aseguró que el acompañamiento a las familias complementa el amor e instinto de madres y cuidadores.
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“Cuando empecé, por mi profesión, me centraba mucho en los controles CRED (crecimiento y desarrollo), pero con los talleres, el trato diario y la interacción con las familias, fui ampliando mis prioridades y acercándome a los niños. Poco a poco, el trato hizo que los viera como hijos míos”, precisó Katty, a quienes cariñosamente llama "curitas".
Katty, enfermera de profesión, ha encontrado en el trabajo con niños una motivación que la impulsa a proyectarse hacia la Educación Inicial, con el objetivo de seguir apoyando a su comunidad y acompañando el desarrollo infantil. Aunque no es madre biológica, considera a los niños una parte esencial de su vida y su principal inspiración.

Técnica en Enfermería impulsa enfoque de crianza con paciencia y comunicación en centros infantiles del programa Cuna Más. Foto: Midis.
CAPACITACIÓN PERMANENTE
Las madres guía como Katty – a la fecha, 2233 en todo el país, reciben permanente capacitación a lo largo del año, donde refuerzan habilidades y conocimientos en escucha activa, empatía, prácticas de cuidado, de aprendizaje que sirven para fortalecer el trabajo de las madres cuidadoras y las familias de los niños usuarios.
Además, conocen técnicas aplicables a los momentos de cuidado y del juego, la importancia de las interacciones de calidad, el plan de experiencia de aprendizaje, entre otros.
Entusiastas, responsables, mamás biológicas o mamás de corazón son las características que hermanan a las madres guías de Cuna Más, además del alto compromiso con los niños de sus comunidades.
Con la misma sonrisa que le dedica a sus “curitas” al leerles un cuento o guiarlos durante el lavado de manos, Katty Orellano comentó que este Día de la Madre celebrará compartiendo anécdotas de estos años en Cuna Más, sobre todo las de sus primeros días como voluntaria en el Centro Poblado Tongorrape, siempre en su querido Motupe.
“Interactuar a diario con los niños me permite aprender sobre desarrollo infantil temprano y prepararme para cuando sea madre. La estrategia ORE —observar, responder y esperar— fortalece el vínculo y la confianza con ellos”, explicó Katty, quien además es consultada por su entorno sobre nutrición infantil y manejo de berrinches.
“Un niño sano y feliz es resultado del trabajo en equipo entre el actor comunal y la familia, con tiempo y paciencia en el proceso”, concluyó.
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