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León XIV: el papa que lleva al Perú en su corazón

A un año de la elección de Robert Prevost como León XIV, repasamos momentos clave de su vida que marcaron el camino hacia el pontificado.
Papa León XIV

Recién elegido como su santidad, Robert Prevost salió por primera vez por el balcón de la logia central de la Basílica de San Pedro. Foto: AFP.

Recién elegido como su santidad, Robert Prevost salió por primera vez por el balcón de la logia central de la Basílica de San Pedro. Foto: AFP.
8:15 horas - Viernes, 8 Mayo 2026

“Supimos desde muy pronto, quizás cuando él tenía cinco o seis años, que iba a ser sacerdote. No tenía ninguna duda”, afirmó Louis Prevost, hermano del papa León XIV, desde su casa de Port Charlotte, en la Florida, tras conocerse su elección.

Y no se trataba de una coincidencia ni de una simple casualidad. Robert Prevost nació, el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, en el seno de un hogar católico. Su padre Louis Marius Prevost, de ascendencia francesa e italiana, se desempeñó como educador y catequista, y su madre Mildred Agnes Prevost, de raíces españolas, fue bibliotecaria y educadora.

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Desde sus primeros años, el pequeño Robert mostró una marcada vocación religiosa, a diferencia de sus hermanos mayores, Louis y John. Fue monaguillo en su parroquia y, cuando aún era niño, solía jugar a ser sacerdote e incluso simulaba la celebración de la comunión.

“Cuando éramos niños, le gustaba mucho jugar a ser cura. Yo pensaba: ‘¿Qué diablos? ¿Cura?’. Él compraba pequeños caramelos con forma de disco y fingía que eran obleas de comunión para repartirlas entre nuestros amigos en el patio”, recuerda entre risas. “Solíamos bromear con que algún día sería papa, y eso no le gustaba”, afirmó Louis.

Prevost estudió en la Universidad de Villanova, en Pensilvania, donde se licenció en Matemáticas en 1977.

“Cuando estaba en la universidad, tenía un pequeño trabajo extra: era jardinero en una de las parroquias”, comentó sonriente el arzobispo Nelson J. Pérez, sorprendido tras la elección.

¿No es una historia extraordinaria? El papa trabajaba aquí”, añadió.

El tiempo pasó y su vocación religiosa se consolidó pues en 1977, Prevost ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín, iniciando formalmente su formación religiosa, la cual culminó con su ordenación como sacerdote el 19 de junio de 1982.

León XIV

Fotografía de Robert Prevost, sin fecha ni ubicación. Foto: AFP.

DE CHULUCANAS A CHICLAYO

Cuando tuvo 30 años el padre Robert Prevost llegó al Perú. Era 1985 e inició su labor pastoral en la localidad de Chulucanas, Piura. Allí se desempeñó como vicario parroquial y contribuyó en la formación de nuevos sacerdotes. Allí, es recordado como un hombre humilde, cercano y profundamente comprometido con su misión, lo que lo llevó a recorrer pueblos alejados a caballo y a conocer de cerca la realidad social del país.

Sus inicios como sacerdote moldearon “su impronta”, opina Véronique Lecaros, jefa del Departamento de Teología de la Pontificia Universidad Católica.

En ese periodo entró en contacto con zonas rurales donde se acentuaban las carencias y desarrolló un estilo basado más en la escucha que en el discurso.

Dos años después regresó a Estados Unidos para continuar sus estudios. Sin embargo, su alejamiento del Perú fue breve, ya que en 1988 volvió al país y se instaló en Trujillo, donde permaneció por diez años. Allí ejerció como párroco en distintas comunidades y se consolidó como director de formación de la Orden de San Agustín.

En noviembre de 2014, fue designado administrador apostólico de la diócesis de Chiclayo. Un año después, el papa Francisco lo nombró obispo de la capital lambayecana y, al asumir el cargo, obtuvo la nacionalidad peruana como muestra de compromiso con el país y en cumplimiento del Concordato entre el Perú y la Santa Sede.

Monseñor estuvo al frente de la diócesis de Chiclayo hasta 2023, lo que le permitió afianzar su vínculo con el Perú y con las comunidades del norte del país.

El presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), monseñor Carlos García, destaca que el hoy papa León XIV “abrió la senda” durante su labor eclesiástica en el Perú al impulsar la escucha y la defensa de las víctimas de abusos sexuales por parte de miembros del clero.

Como parte del CEP, “fue él quien abrió el camino en el Perú para escuchar a las víctimas y promover mecanismos de defensa frente a las agresiones”, señaló García.

Cuando estaba por concluir su misión en el Perú, en 2023, defendió el derecho a la protesta. El país atravesaba entonces una grave crisis debido a manifestaciones contra el Gobierno que dejaron medio centenar de civiles fallecidos.

Asimismo, reveló que en ese momento le expresó al papa Francisco que no era “el mejor momento” para dejar el Perú, pues el pontífice lo invitó a ir al Vaticano.

“Le dije al Santo Padre que no era el mejor momento para dejar el país; quería seguir acompañando al pueblo. Creo que la gran mayoría busca reconciliación y paz”, afirmó entonces el obispo Prevost.

 “Es evidente que hay muchos problemas, que hay sectores de la población que se sienten ignorados y olvidados, con reclamos legítimos, y que una parte de ese conflicto no representa al pueblo peruano, sino que responde a intereses particulares”, sostuvo.

Cabe señalar que monseñor Prevost ejerció, entre 2020 y 2021, el cargo de administrador apostólico de la diócesis del Callao, lo que lo obligó a compartir su tiempo entre Chiclayo y el Callao.

León XIV

El obispo de Chiclayo, Robert Prevost, durante la inauguración del comedor Nuestra Señora de Chota en 2019. Foto: AFP.

"SOY MUY FELIZ EN EL PERÚ"

“Soy muy feliz en el Perú”, le dijo Prevost a Francisco antes de ser nombrado cardenal y destinado a Roma, según confesó en una publicación agustina en 2023.

Durante sus 38 años de misión, desarrolló su gusto por el ceviche, el cabrito, el seco —guiso de carne— y el arroz con pato, platos que aseguró que extrañaría “muchísimo” en el Vaticano.

No tenía miedo de subirse a un caballo, de entrar a la cocina, de servir comida o de atender a la gente en su sencillez”, destacó monseñor Carlos García.

No tenía chofer y conducía un auto modesto. Además, disfrutaba de largas caminatas por los paisajes peruanos.

Antes de ser elegido papa, ocupó cargos clave en el Vaticano, entre ellos el de prefecto del Dicasterio para los Obispos, con la importante función de aconsejar al pontífice sobre los nombramientos de los jerarcas de la Iglesia.

Además, el papa Francisco lo nombró presidente de la Comisión Pontificia para América Latina.

León XIV

El entonces obispo de Chiclayo, Robert Prevost montando a caballo en Incahuasi, cerca de Chiclayo. Foto: AFP.

INOLVIDABLE: "QUERIDA DIÓCESIS DE CHICLAYO" 

Lo que para los peruanos, y en especial para los chiclayanos, resulta inolvidable fue el primer discurso del nuevo pontífice en el Vaticano. Durante su intervención, el papa de 69 años saludó brevemente en español a su “querida diócesis de Chiclayo”, donde fue obispo, rindiendo homenaje a su “pueblo fiel”.

Esa breve mención en español hizo vibrar a los católicos hispanohablantes de todo el mundo, pero conmovió de manera especial a los peruanos y chiclayanos.

Sin embargo, esto no fue una mera casualidad ni solo un gesto simbólico, sino una muestra del profundo vínculo que el pontífice mantiene con el Perú y que confirma lo dicho por uno de sus hermanos: que el Perú estaba en el corazón del pontífice.

Notas editadas y fotos de AFP.

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