Cuidado con el azúcar en tus bebidas caseras: conoce los beneficios reales de la chicha morada y el emoliente

En "Más conectados" explicamos cómo la chicha morada y el emoliente pueden mejorar la salud diaria con un consumo responsable y sin exceso de azúcar. Foto: captura.
En Más conectados, se revisó un tema muy solicitado por la audiencia: los beneficios de dos bebidas tradicionales que todos tomamos, pero cuyas propiedades muchas veces desconocemos. La chicha morada y el emoliente forman parte de nuestra mesa desde siempre, pero su valor real para la salud depende de cómo las preparamos y consumimos.
A lo largo de la conversación, el biólogo Jorge Cabrera, del Censi-INS, explicó por qué estas bebidas aportan más que simple tradición y por qué es importante revisar el azúcar que les agregamos.
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LA CHICHA MORADA: ANTIOXIDANTES QUE PROTEGEN LA SALUD
El maíz morado es un producto peruano lleno de compuestos vegetales que favorecen un buen funcionamiento del cuerpo. Este grano contiene antocianinas, conocidas por su acción antioxidante. Estas sustancias ayudan a combatir el envejecimiento celular y a reducir procesos inflamatorios. “Las antocianinas son compuestos antioxidantes”, explicó el especialista.
La bebida incluye además ingredientes que aportan beneficios adicionales. La canela ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, y el anís estrella ofrece propiedades digestivas. Cuando se usa membrillo en su preparación, el resultado mejora aún más la digestión.
La chicha morada incluso cuenta con estudios científicos que respaldan su efecto positivo en la presión arterial. “La chicha morada tiene estudios de que baja, ayuda a bajar, a controlar la presión arterial”, detalló Jorge Cabrera.
Sin embargo, existe un problema común: el exceso de azúcar. Cuando se endulza de más, pierde su valor nutricional. El especialista indicó claramente el punto crítico: “Ese es el tema con la chicha morada, que a veces nosotros lo endulzamos, le echamos grandes cantidades de azúcar”.

EL EMOLIENTE Y SU “OLLA DE LA SALUD”
El emoliente llegó al Perú con los españoles como agua de cebada, pero en nuestro país evolucionó. Se convirtió en una mezcla rica y variada gracias a ingredientes como linaza, cola de caballo, boldo, anís, flor de arena, membrillo, cedrón o maracuyá. Cabrera describió su preparación tradicional con una frase clara: “Esa olla que tú ves con los emolienteros, nosotros le vamos a decir que es una olla de la salud”.
La cebada actúa como diurético y ayuda a quienes retienen líquidos. La linaza facilita el tránsito intestinal. El boldo protege el hígado y se vuelve más ligero cuando se le añade limón, según explicó el biólogo. También resaltó el aporte de la cola de caballo, usada en el país desde tiempos antiguos por sus efectos para eliminar líquidos y reducir inflamaciones.
Como ocurre con la chicha morada, el principal riesgo está en el azúcar. El emoliente suele endulzarse demasiado y eso disminuye su aporte real. El especialista remarcó el punto sin rodeos: “Tenemos que hacer algo con el tema del azúcar”.

CUIDADOS DESPUÉS DE COMER
Durante el programa, se dio un consejo práctico para quienes consumen menestras ricas en hierro como frejoles, lentejas o garbanzos. Tomar un té o una infusión inmediatamente después no es ideal porque los aceites esenciales pueden bloquear la absorción del hierro. “Lo que podemos hacer es esperar unos 15 minutitos”, recomendó Cabrera.
Tanto la chicha como el emoliente pueden disfrutarse fríos o calientes. El especialista incluso sugirió incluir emoliente frío en la mesa navideña, ya que diciembre en el Perú coincide con temperaturas altas.

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