¿Tu hijo consume drogas? Señales para detectarlo a tiempo y cómo actuar en casa

En “Más conectados” se explican las alertas que no deben ignorar los padres y las acciones clave frente al consumo de drogas. Foto: captura.
En Más conectados se abordó un tema que preocupa a muchas familias: cómo reconocer si un adolescente está consumiendo drogas y qué pueden hacer los padres para intervenir a tiempo. La conversación puso el foco en señales concretas, factores de riesgo y acciones prácticas que pueden marcar la diferencia.
Durante la adolescencia, los hijos buscan independencia y empiezan a tomar sus propias decisiones. En ese proceso, algunos padres reducen el control y la supervisión. Esa distancia puede abrir espacio a conductas de riesgo. “Creemos mucho que ya los chicos están en una edad donde pueden hacer sus cosas solos, y dejamos de controlar”, explicó el especialista Germán Beteta Bartra.
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FACTORES QUE PUEDEN INFLUIR EN EL CONSUMO
El entorno cumple un rol clave. No solo el grupo de amigos influye. El ambiente familiar también puede ser determinante. “Dentro de las estadísticas tenemos que los factores sociales son los más relevantes”, señaló.
El consumo no siempre empieza fuera de casa. El alcohol y el tabaco, que son drogas legales, suelen estar presentes en el hogar. Esto puede generar una idea equivocada en los adolescentes. “Muchos de los casos que inician consumo de drogas (…) se han iniciado en casa”, indicó.
La curiosidad, la presión por encajar y la necesidad de pertenecer a un grupo también influyen. A esto se suma una percepción equivocada del riesgo. “Los adolescentes de temprana edad, previo al consumo, consideran que es normal hacerlo, que no es malo”.
SEÑALES QUE NO DEBES IGNORAR
Detectar el problema a tiempo es clave. Sin embargo, no siempre resulta fácil. “Cuando el padre se da cuenta es porque el problema ya es grave”, advirtió.
Existen cambios que pueden alertar a los padres. Uno de los más evidentes es la modificación del círculo social. Nuevas amistades, comportamientos reservados o actitudes defensivas pueden ser señales de alerta.
También es importante observar el estado físico. “Hay algunos indicadores muy claros, por ejemplo, las intoxicaciones”, precisó. Llegar a casa en ese estado puede indicar consumo reciente.
La falta de comunicación también puede reflejar un problema. Si el adolescente se aleja, evita el diálogo o cambia sus hábitos, conviene prestar atención.
EL ROL DE LOS PADRES: PRESENCIA Y LÍMITES
La prevención empieza en casa. El ejemplo de los padres influye más que las palabras.
El afecto también cumple un papel fundamental. No solo a través del contacto físico. Estar presentes, escuchar y mostrar interés por sus actividades fortalece el vínculo. “La atención es el principal reforzador que tenemos como personas”, comentó el especialista.
El control no significa vigilancia extrema. Implica conocer a sus amigos, saber dónde están y acompañarlos en sus actividades. Ese equilibrio puede reducir riesgos.
QUÉ HACER SI YA EXISTE CONSUMO
Ante una sospecha o confirmación, la reacción es clave. La calma permite tomar mejores decisiones. “Primero, tenemos que mantener la calma”, informó Beteta.
La conversación debe darse en un momento adecuado. Es importante establecer límites claros y explicar las consecuencias del consumo. Evitar reacciones agresivas ayuda a mantener el diálogo abierto.
Si el problema persiste, se debe buscar ayuda profesional. La adicción es un problema de salud.
En el país existen centros de salud mental comunitarios que brindan atención accesible. Estos espacios ofrecen orientación y apoyo especializado para las familias.
Hablar, observar y actuar a tiempo puede marcar una diferencia. El acompañamiento de los padres sigue siendo clave durante toda la adolescencia, incluso cuando los hijos parecen más independientes.
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